Soy arquitecto y durante mucho tiempo trabajé con los programas líderes del mercado CAD/BIM, simplemente porque eran las herramientas disponibles que lograban cubrir parte de mis necesidades en los proyectos.
A menudo, tras pasar días investigando, eligiendo y configurando una plantilla, comenzaba a desarrollar el proyecto; sin embargo, al llegar el momento de exportar el archivo a PDF, tenía que volver a investigar cómo configurarlo exactamente como yo quería (ajustes de líneas, colores, grosores de trazo). Aun así, el resultado no era el que deseaba, debido tanto a mis propias limitaciones con el programa como a las limitaciones inherentes del mismo.
Un día, mientras trabajaba en un proyecto para su aprobación municipal en ArchiCAD —en el que llevaba ya varios días laborando—, simplemente no logré avanzar a la etapa de exportación. Solo de pensar en la tarea de configurar todo el archivo de nuevo, comencé otra vez a buscar en internet "alternativas a Revit y ArchiCAD", pero las respuestas de la gente eran siempre las mismas: no existen.
Investigué otras opciones, como Vectorworks, pero de inmediato surgió la preocupación por la curva de aprendizaje de un nuevo programa y por los ajustes necesarios para adaptar el proyecto al formato que yo deseaba.
En ese momento, tras muchos años proyectando, la solución estaba justo delante de mí: necesitaba crear un programa que cumpliera con mis expectativas y funcionara en el formato que yo quería. Esperar esto de programas con años de trayectoria en el mercado no daría resultados; son líderes consolidados y el cambio no forma parte de sus objetivos de desarrollo.
La idea inicial fue:
Tener una curva de aprendizaje extremadamente baja: que el usuario pueda empezar a proyectar en dos minutos y centrarse en lo que realmente importa: diseñar.
Una experiencia de usuario (UX) excepcional que permita al usuario web acceder y diseñar desde cualquier lugar, utilizarlo directamente en Windows o Mac, e incluso usarlo en una tableta para ediciones rápidas o presentaciones dinámicas, todo ello sin salir del programa. Lanzamiento de novedades sin un calendario anual, sino a medida que se añaden nuevas funcionalidades (no es necesario esperar al año siguiente para ver el lanzamiento de nuevas características).
Exportar proyectos con configuraciones mínimas, sin tener que luchar contra el software.
Editar el proyecto en 3D de forma fácil y sencilla.
Y en ese punto me encuentro: desarrollando el software basándome en mi experiencia y tal como me gustaría que fueran los programas BIM/CAD; así nace Mure.
Quiero compartir este viaje con los lectores del blog y construir el futuro de Mure junto a los usuarios.
¡Gracias y hasta la próxima!


